InicioSaludDismorfia productiva. Qué es y de qué forma interfiere con tu trabajo

Dismorfia productiva. Qué es y de qué forma interfiere con tu trabajo

Probablemente alguna vez hayas oído charlar de la dismorfia, sobre todo asociada a la imagen anatómico. Si conoces a qué refiere este último término, entonces te va a ser más fácil digerir el de dismorfia productiva.

Esta es la nomenclatura que se usa para etiquetar a aquel trabajador que, pese a ser productivo y desempeñar bien su tarea, estima que no lo es. Esto es, una persona con dismorfia productiva tiene una visión distorsionada sobre de qué forma desarrolla su trabajo y los resultados que consigue.

Fue Anna Codrea-Rado quien describió este término en un artículo llamado “Do I Have Productivity Dysmorphia?” (en castellano, “¿Tengo dismorfia productiva?).

En el presente artículo revisaremos el término de dismorfia productiva y la relevancia de su reconocimiento y detección para eludir el surgimiento de un síndrome de burnout producto del agotamiento laboral.

¿Qué es la dismorfia productiva?

La percepción y la perspectiva cambian de persona en persona. No obstante, a veces estas pueden verse con seriedad perjudicadas, interviniendo seriamente sobre la salud mental de alguien producto de serias distorsiones. Toda dismorfia implica una disfunción en la percepción, en un caso así, en la percepción del trabajo que efectuamos.

La dismorfia productiva, propia de personas autoexigentes, en un largo plazo puede llegar a provocar serios problemas médicos. Es una cuestión que debe ser tomada en consideración ya que pasa por inadvertida por quien la sufre, y es muy complejo hacer ver objetivamente la situación a alguien con una perturbación así.

Autoexigencia y productividad distorsionada

Las personas que desarrollan dismorfia productiva tienden a presentar perfiles sumamente autoexigentes. Alguien con autoexigencia procura siempre y en todo momento retar sus límites, impidiéndose decir “no” a alguna propuesta o reto, ya sea a nivel laboral, en sus estudios, o en sus relaciones interpersonales.

Para los fines de este artículo nos vamos a centrar en la autoexigencia en el trabajo. Alguien autoexigente en el campo laboral sumará actividades y labores para desempeñar, aguardando siempre y en toda circunstancia sostener al límite su desempeño. Las personas así priorizan lograr la perfección ya antes que el cuidado de su salud, tanto física como mental y sensible.

Como imaginarás, alguien autoexigente en el campo laboral va a vivir procurando dominar y sofocar altos montos de agobio. Cuestión que, con el tiempo, terminará por dañar con seriedad su bienestar.

Las personas con autoexigencia en el trabajo acostumbran a ver de forma distorsionada su productividad. Por norma general piensan que no desempeñan sus actividades con corrección, si bien sí lo hacen.

Por esta razón acaban por demandarse para progresar su desempeño y productividad, sometiéndose a atroces juicios respecto de sí y sin respetar sus límites. Son personas que no saben percibir a su cuerpo y ni a sus necesidades, siempre y en toda circunstancia forzándose por conseguir mejores resultados.

De más está decir que esta sobre demanda, con el tiempo, termina por tener perjudiciales resultados.  En verdad, consigue regresar realidad la pesadilla del autoexigente: reducir sus niveles de productividad debido a un cansancio laboral extremo o burnout.

Primordiales síntomas de la dismorfia productiva

Como ya mentamos, para quien la sufre, la dismorfia productiva acostumbra a pasar inadvertida. Quien la presenta puede meditar que sencillamente no es bueno en lo que hace, o hasta tomar su demanda desaforada como algo positivo, como un impulso para progresar.

Si eres de esas personas que padecen de dismorfia productiva y no pueden valorar objetivamente sus logros y capacidades laborales, seguramente compartas con otros a quienes esto les sucede ciertos síntomas. Vamos a pasar ahora a mentarte los signos más frecuentes de quienes padecen de dismorfia productiva.

Si no ves objetivamente tu desempeño y productividad laboral, seguramente sientas:

  • Cansancio contante, producto de la sobre demanda y sensación de que “nunca es suficiente”.
  • Pensamientos negativos respecto de ti y tus capacidades.
  • Baja autoestima y confianza personal.
  • Miedo exagerado a cometer fallos y visión aciaga de ellos, en vez de contemplarlos como una ocasión para prosperar.
  • Imposibilidad de gozar y reconocer logros propios.

Podemos destacar que alguien con dismorfia productiva va a tener tendencia a desarrollar síndrome de burnout, que brota debido a agobio laboral crónico. El síndrome del “trabajador quemado” o burnout syndrome sucede cuando el agotamiento y el desgaste físico y sensible que el agobio laboral causan se generan por tiempo prolongado, derivando en una severa pérdida de bienestar e inclusive en perturbaciones de la personalidad.

¿Qué puedo hacer si me sucede?

Para prevenir el síndrome de burnout al que la dismorfia productiva puede conducir vamos a darte ciertos útiles consejos. Revisaremos ahora qué puedes llegar a hacer en el caso de que seas una de esas personas autoexigentes que padecen de una distorsión con respecto a su potencial y desempeño laboral. A fin de que consigas tener una visión más objetiva y no sesgada de tus desempeños laborales.

Aunque la dismorfia productiva es casi inapreciable para quien la sufre, no es imposible entrar en razón. Nuestra recomendación es que, si las personas próximas a ti te han reiterado en múltiples ocasiones que estás exagerando con respecto a la percepción que tienes de tu desempeño laboral, reflexiones sobre ello.

Tómate tiempo para meditar sobre de qué manera percibes tu desempeño y de qué manera lo hacen el resto. Que exista una marcada diferencia a este respecto puede ser señal de que tienes dismorfia de productividad.

Si verdaderamente notas que para el resto de las personas trabajas apropiadamente y no para ti, podrías estimar efectuar una lista de labores diaria. Así, te vas a poder limitar a solo cumplir lo que pones en la lista a lo largo de un día, para no dedicarle al trabajo más tiempo del que realmente merece en tu vida y poder despejarte con otras actividades.

Si aún después de asignarte labores para el día, limitar el tiempo e relevancia que das al trabajo te resulta bastante difícil, podrías estimar asistir a una cita con un sicólogo. Un profesional va a saber orientarte cara lo que precisas y te va a ayudar a solucionar la distorsión que tienes con respecto a tu capacidad laboral.

La dismorfia productiva es más habitual de lo que crees. Queda en ti no negarte a oír lo que el resto te afirman desde su opinión y buscar ayuda profesional caso de que sea preciso.

Referencias bibliográficas

  • Anna Codrea-Rado, (dos mil veintiuno). Do I Have Productivity Dysmorphia? Recuperado de: https://www.refinery29.com/en-gb/2021/09/10640493/what-is-productivity-dysmorphia
  • Martin, L. I. S., Olivares, A. M. R., & Gonzalez, M. T. R. (dos mil diecinueve). Dismorfia corporal: Trastorno escondo en incremento. In BIAH dos mil dieciocho. International Congress of Body Image & Health seis, siete y ocho de junio de 2018: Libro de actas (p. trescientos ocho). Editorial Universidad de Almería.
  • Sicart, R. (dos mil dieciseis). La autoexigencia: Su relación con la vida. Integral: Vive mejor en un planeta mejor, (cuatrocientos cuarenta y cinco), ochenta y ocho-ochenta y nueve.

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