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El trabajo a distancia y los peligros para la salud física y mental

El término de trabajo a distancia existe desde la década de mil novecientos setenta, mas evidentemente en un contexto considerablemente más limitado de lo que es posible en nuestros días.

La aparición y el apogeo de las nuevas tecnologías ha revolucionado los patrones de trabajo, dejando la actividad laboral desde cualquier sitio para un número de empleados cada vez mayor.

La extensa disponibilidad de la tecnología ha tolerado que tanto la localización física como el instante temporal del trabajo puedan realizarse con una flexibilidad significativa, ofertando con esto beneficios muy conocidos a empleadores y a empleados.

No cabe duda que la situación sobrevenida con la crisis del Covid-diecinueve dio sitio a un incremento substancial del trabajo a distancia como estrategia de salud pública para prevenir la propagación.

El trabajo recóndito pasó de ser una resolución puntual que tomaron ciertas empresas por cuestiones esencialmente productivas o bien de conciliación, a un cambio ineludible y masivo en la manera en que las personas trabajan en el mundo entero.

Si bien esta medida se introdujo de forma casual, parecía probable que el trabajo a distancia continuara entre nosotros a lo largo de un largo periodo de tiempo, no solo por ser una medida eficiente de distanciamiento, sino más bien asimismo por ser un modo de ejercer la actividad laboral que en un inicio fue bien acogido por un elevado número de trabajadores.

No obstante, los estudios efectuados a este respecto del impacto que el trabajo a distancia pueda tener sobre la salud mental y física no son tan prometedores como al comienzo se suponía, por lo menos si no se toman las medidas precisas para amoldar esta nueva forma de actividad a nuestras rutinas vitales.

Consecuencias del Trabajo a distancia conforme la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos

Siguiendo el informe publicado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Organización para la Colaboración y el Desarrollo Económico) en mayo de dos mil veintiuno, en todos y cada uno de los países que son parte de la Organización, un treinta y nueve por ciento de los trabajadores cambiaron su actividad laboral al trabajo a distancia en la primera una parte de la pandemia.

Conforme los autores del informe, si bien el trabajo a distancia aporta beneficios muy conocidos, como la posibilidad de gozar de jornadas de trabajo más flexibles, asimismo tiende a difuminar los límites precisos entre el trabajo y el hogar, aparte de contribuir a ampliar las horas de trabajo, lo que tiene evidentemente consecuencias negativas sobre la salud física y mental.

Ente otras cuestiones relevantes, el informe asevera que las personas que trabajan de forma recóndita acostumbran a hacerlo en horas consideradas menos regulares. En este sentido la encuesta efectuada entre noviembre y diciembre de dos mil veinte, que englobó a trabajadores de veintiocho países, concluyó que el cuarenta y cuatro por ciento de los encuestados efectuaba una parte esencial de su trabajo en horas no usuales, con un impacto significativo sobre su salud física y mental.

Otras conclusiones de este estudio a tener en consideración, con relación a las consecuencias del trabajo a distancia, son las siguientes:

  • Las videoconferencias acostumbran a ser más agotadoras mental y físicamente que las asambleas presenciales, contribuyendo al lado del mayor número de horas en frente de la pantalla, a una mayor fatiga ocular.
  • La difuminación de los límites entre el trabajo y la vida personal semeja contribuir de forma clara en la reducción de la calidad del sueño.
  • El trabajo a distancia asimismo aumenta sensiblemente el peligro de trabajar muchas horas y por consiguiente el peligro de agotamiento.

Una mención singular al aislamiento

Si bien el estudio ya antes citado no hace una referencia expresa a las consecuencias que el trabajo a distancia puede conllevar para las relaciones sociales, resulta obvio que el aislamiento y la sensación de soledad son consecuencias probables de trabajar desde casa.

Para aquellas personas que están habituadas y aprecian la «vida de oficina» usual, que acostumbra a incluir una tasa incesante de interactúes sociales en el sitio de trabajo, el cambio repentino al trabajo recóndito puede llegar a generar un deterioro parcialmente esencial de su salud mental por la simple privación de estos contactos sociales.

Está claro que nuestras interactúes cada día fortalecen nuestro sentido de bienestar y pertenencia a la comunidad. A resultas de la pandemia nos hemos visto obligados no solo a trabajar desde casa, sino más bien a quedarnos en casa a lo largo de largos periodos de tiempo.

Aun en tiempos considerados «normales», el impacto de la soledad y el aislamiento no debe infravalorarse. Ciertas investigaciones han probado que la soledad puede ser hasta un par de veces más perjudicial para la salud física y mental que la obesidad.

Conforme el estudio que efectúa todos los años sobre el Trabajo a distancia en el planeta la famosa empresa tecnológica Buffer, de forma apabullante, en dos mil veintiuno los trabajadores recónditos aseveran que les agradaría trabajar de forma recóndita cuando menos parte del tiempo a lo largo del resto de sus carreras, y hasta un noventa y siete por ciento de los trabajadores recónditos aconsejaría el trabajo desde casa.

Citando ese estudio, el mayor beneficio que los trabajadores recónditos ven al trabajar desde sus hogares prosigue siendo, indudablemente, la flexibilidad que ofrece.

Por otro lado, las contrariedades de cooperación y comunicación, como la soledad, encabezaron la lista de las consecuencias negativas que los trabajadores visibilizan. Un dieciseis por ciento de las personas que por norma general trabajan de forma recóndita, reportó soledad. Un dieciseis por ciento auxiliar reportó inconvenientes de cooperación y comunicación.

Referencias

  • Informe Buffer: El estado del trabajo recóndito en dos mil veintiuno.
  • Oakman, J., Kinsman, N., Stuckey, R. et al. (dos mil veinte) Una revisión veloz de los efectos del trabajo en casa en la salud física y mental: ¿de qué manera optimamos la salud ?. BMC Public Health veinte, mil ochocientos veinticinco.
  • Holt-Lunstad, J., Smith, T. B., Baker, M., Harris, T. y Stephenson, D. (dos mil quince). La soledad y el aislamiento social como factores de peligro de mortalidad: una revisión meta analítica. Perspectivas de la ciencia sicológica, diez (dos), doscientos veintisiete-doscientos treinta y siete.

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