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Necropsia sicológica ¿Qué es?¿Para qué vale?

Posiblemente jamás hayas oído charlar sobre este término. En verdad, aun posiblemente las palabras “autopsia” y “psicológica” utilizadas en exactamente la misma oración te parezcan contradictorias.

No obstante, solamente lejos de la realidad. La necropsia sicológica cada vez es más demandada, y puede ser realmente útil en muy distintos contextos. Ahora explicaremos exactamente en qué consiste y para qué vale.

En este blog post charlamos de:

Buscando explicaciones

No descubrimos nada nuevo cuando aseguramos que los sicólogos procuramos el motivo de las cosas. Esta tarea se efectúa muy frecuentemente en busca del conocimiento, y en otras tantas en un intento de prevenir comportamientos futuros e inclusive eludir sufrimiento.

El caso de la necropsia sicológica no es diferente. En ella, los profesionales de la salud mental tratan de dibujar un mapa del estado mental de una persona apenas unas horas o bien días ya antes de su fallecimiento.

Es tal y como si los estudiosos, aparte de apreciar conocer las causas biológicas de la muerte, trataran de comprender de la forma más inmejorable posible cuáles eran sus inquietudes, sus inconvenientes o bien aun sus trastornos mentales preexistentes.

Como habrás podido inferir, este procedimiento es muy empleado en el caso de las muertes relacionadas con el suicidio. Es en esos casos donde conocer los motivos del fallecimiento, o sea aquellos elementos que han podido tener repercusión en el acto de suicidio en sí, cobran singular relevancia.

No obstante, asimismo se aplica en el caso de accidentes o bien de otros géneros de muertes en los que, por cierto motivo, se precisa conocer el estado mental general de la persona en cuestión de cara al establecimiento del modo en que la muerte se generó.

¿Como es la finalidad de la Necropsia Sicológica?

Como ya se ha comentado, la necropsia sicológica puede efectuarse en diferentes contextos, desde el clínico al forense. Dependiendo del contexto y conforme con los criterios que se han esbozado ya previamente, se puede decir que este género de evaluación se emplea con los próximos objetivos:

  1. Conocer y determinar el modo perfecto de muerte.
  2. Conocer el comportamiento de una víctima ya antes de fallecer y su relación con las circunstancias en que ocurrió la muerte.
  3. Explicar las condiciones sicológicas de las personas que han fallecido y su relación con acciones y/o situaciones anteriores a la muerte.
  4. Asistir en la restauración de los supervivientes. de una catástrofe o bien acontecimiento traumático.

En todo caso, sus objetivos se relacionan directamente con el área en la que la investigación se efectúa, sea esta clínica, criminológica, de investigación penal o bien de derecho civil, y con la finalidad última que se persigue en todos y cada caso, por poner un ejemplo, prevenir suicidios, garantizar un modo de muerte o bien aconsejar a funcionarios de la justicia.

¿De qué manera se efectúa una necropsia sicológica?

La primera cosa que debemos saber es que no hay un procedimiento único y estándar para realizar una necropsia sicológica. En verdad, conforme el profesional en cuestión, pueden emplearse una serie de instrumentos o bien técnicas particularmente.

Sin embargo, en las 2 últimas décadas, se viene efectuando un esencial esmero por la parte de los profesionales dedicados a este género de investigación para protocolar, en lo posible, las acciones a efectuar en un proceso de esta clase.

En lo que sí coinciden todos y cada uno de los profesionales es en la realización de un recorrido retrospectivo por la vida de l persona fallecida, para el que acostumbran a usarse entrevistas a familiares y conocidos y/o revisión de documentos médicos y correspondencia de la persona objeto de la necropsia.

Como podemos intuir, se precisa de una auténtica tarea de investigación y puesta en común de datos para intentar realizar un perfil específico de personalidad, el que además de esto cuenta con la peculiaridad de ser lo más fotográfico y puntual posible: horas o bien días ya antes de la muerte.

Ciertas áreas esenciales a investigar van a ser, por tanto: los antecedentes médicos, el historial de abuso de drogas, los factores agobiantes más recientes, la calidad de sus relaciones personales, etcétera Todo ello, recordemos, basándonos siempre y en todo momento en la información aportada por terceras personas.

En casos muy específicos, en los que se cuenta con la información suficiente, el sicólogo forense puede llegar a llenar ciertos cuestionarios sicológicos (como la entrevista estructurada SCID) respondiendo a las preguntas de forma afín a una entrevista presencial.

Utilidad y confiabilidad de la necropsia sicológica

Tal como sugeríamos ya antes, la sicología siempre y en todo momento busca conocer. En el caso de la necropsia sicológica, se busca saber más sobre el estado mental de la persona que muere, y se hace eminentemente con objeto de solventar algún tema de tipo penal siguiente al fallecimiento (testamentos, pleitos, seguros de vida, etcétera.

En otros casos el propósito es conocer las buenas o bien malas prácticas de los profesionales que atendieron a la persona. Este género de investigación en ocasiones resulta indispensable para tomar determinadas resoluciones legales de relevancia.

En resumen, se trataría de tener más información para depurar responsabilidades, tratando de entender los motivos reales que llevaron a la persona a fallecer, muy frecuentemente en evitación de situaciones afines en el futuro.

En lo que se refiere a la confiabilidad y veracidad de los datos que forman este procedimiento, se debe mentar que no siempre y en toda circunstancia semejan ser aclaradores. En verdad, las dudas sobre su confiabilidad hicieron de este instrumento algo parcialmente poco empleado anteriormente debido a su escasa valía objetiva.

Existen múltiples motivos que hacen que esto sea de esta forma, si bien el más esencial lo forma el hecho de que la persona en cuestión, al haber fallecido, no puede ser evaluada.

En consecuencia, al tener que recurrir a terceras personas, los cortes (conscientes o bien inconscientes, conforme los intereses o bien los fallos de memoria) pueden terminar dibujando una fotografía distorsionada de la persona en estudio.

Por servirnos de un ejemplo, el cónyuge de la persona fallecida podría no informar sobre precedentes comportamientos suicidas de su pareja por sentirse culpable de su muerte o bien por temor a la censura social.

En resumen, si bien la necropsia sicológica tiene una meta loable y también interesante desde la perspectiva del deSeo de entender los elementos que podrían haber influido en el fallecimiento de una persona, sus restricciones y su falta de estandarización en ciertos contextos, hacen preciso un esencial trabajo de cara al futuro para el establecimiento de protocolos suficientemente fiables.

Referencias
– Isometsä ET. Estudios de necropsia psicológica: una revisión. Eur Psychiatry dos mil uno. Descarga acá
– García T. La Necropsia Sicológica en el Suicidio. Medicina Legal de C. Rica, mil novecientos noventa y ocho.
– Jiménez I, et al. Análisis del Suicidio a Través de la Necropsia Sicológica. Rev. Col. Siquiatría, mil novecientos noventa y siete.

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