finanzas

Préstamos colaborativos vs otras alternativas de inversión

El Crowdlending es cada vez más popular tanto como solución a la necesidad de financiación como destino para nuestras inversiones. Veamos las peculiaridades de los préstamos colaborativos equiparadas con otras alternativas de inversión.

Una de las cuestiones básicas de la nueva realidad través de la economía colaborativa, es que empezamos a tener imágenes diferentes de los productos financieros. Un buen ejemplo de esto lo tenemos cuando charlamos de inversiones. Hasta no hace mucho cuando pensábamos en inversión para perfiles de usuario no profesional, lo hacíamos visualizando o los mercados de valores o bien la inversión en propiedades.

Este escenario se ha ido ampliando poco a poco más y la aparición de la financiación colaborativa lleva consigo que propuestas como la del Crowdlending en España sean poco a poco más competitivas y atractivas para cualquier género de inversor.

Los préstamos entre particulares

Se trata de una operativa en la que al lado de otros inversores privados financiaremos  a personas o bien empresas que demandan dicha financiación. Esta operativa, que se efectúa mediante una plataforma on-line, nos reporta una devolución de capital más intereses pactados.

Se trata de una inversión atractivísima en tanto que ofrece intereses sobre el mercado, al tiempo que, para el prestatario, ofrece una reducción significativa de costos. El desempeño cambia conforme el género de plataforma y conforme el modelo de evaluación de crédito o bien el género de proyecto que pide financiación.

Se trata de un modelo en el que evidentemente, como en toda inversión, existen peligros basados esencialmente en la devolución de lo financiado. No obstante, los niveles de seguridad son muy elevados y por otra parte las tasas de morosidad bajísimas equiparadas con la financiación tradicional.

En este modelo de inversión se puede apostar por diversificar de forma muy profunda puesto que podemos participar en proyectos muy distintos, e inclusive distintas plataformas, desde pequeñas cantidades de dinero.

Las acciones

Seguramente prosiga siendo el género de inversión más conocido. Adquirir acciones en el mercado de valores significa adquirir porcentaje de una compañía y por consiguiente un valor proporcional de dicha empresa con relación al mercado.

Las acciones pueden ser adquiridas de manera directa por el inversor o en conjunto con otros inversores mediante instrumentos como los fondos de inversión. Al transformarnos en accionistas de una sociedad la evolución de exactamente la misma relación a los mercados es la que va a marcar el éxito o bien descalabro de nuestra inversión.

De esta forma una evolución positiva nos va a suponer un desempeño mas, la caída del valor de las acciones de la compañía en una evolución negativa nos va a suponer pérdidas. Acá por lo tanto los resultados de la compañía, la coyuntura económica global, las propias condiciones económicas del ambiente, son elementos a tomar en consideración y que pueden influir sobre nuestra inversión.

Al invertir en acciones en empresas particulares apostamos por el largo plazo, y, sobre todo para el inversor no cualificado puede ser una estrategia de peligro elevado. Los fondos de inversión, por otra parte, diversifican por norma general el peligro al apostar por ampliar las carteras de inversión. En todo caso el margen para maniobrar en los fondos es escaso alén de la configuración de las propias cestas de inversión que la gestora deje a los usuarios.

Los Bonos

Sobre el papel los bonos vienen a considerarse una de las maneras más seguras de inversión. El bono ofrece asimismo una tasa fija de retorno. Cuando apostamos por un bono prestamos dinero a una entidad pública o bien privada por un periodo de tiempo determinado. Trascurrido el tiempo determinado se nos devuelve la cantidad prestada al lado del pago de un interés fijo.

Los niveles de peligro deben ver con cuestiones como las compañías con malos historiales de pago, las fluctuaciones del mercado de bonos y naturalmente con la evolución de la economía por lo general. En todo caso hoy día los bonos han caído en su rentabilidad de forma notable en los últimos tiempos. Teniendo presente que este género de productos acostumbran a ser recomendados en un largo plazo, se destinan un perfil muy conservador por norma general.

HIPOTECAS

Invertir en propiedades

La inversión en recursos produce retorno de formas diferentes, esencialmente bien por medio de los rendimientos en forma de renta o por medio de las plusvalías.

Cuando los mercados inmobiliarios florecen, las plusvalías y los rendimientos en las rentas pueden ser realmente elevados. No obstante, cuando los mercados inmobiliarios caen como hemos visto en los últimos tiempos, las caídas pueden ser durísimas y además de esto los periodos de reajuste larguísimos.

La aparición de la economía colaborativa asimismo está alcanzando a la inversión en propiedades que proponen el acceso a la adquisición de recursos de forma participativa. Se produce así una opción alternativa a la inversión tradicional en propiedades que prosigue muy instalada en la mentalidad del ciudadano medio en este país.

Existen como es natural otros modelos de inversión de entre aquéllos que resaltamos la posibilidad de adquirir recursos de mucho lujo o bien la apuesta por los metales hermosos como el oro.

En todo caso lo interesante es resaltar como los préstamos participativos han llegado para quedarse y para ganar una cuota cada vez más esencial de inversores que confían en este modelo de inversión.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *