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Síndrome de Hubris ¿La enfermedad del poder?

Probablemente hayas escuchado que el poder envenena y corrompe a las personas. El síndrome de Hubris viene a proponer ideas en esta línea, postulando una nosología de la personalidad producto de la exposición a lo largo de largo tiempo de una persona al poder y la sensación de omnipotencia que esta acaba provocando.

En el artículo vamos a abordar este síndrome que no es reconocido en el manual DSM-V de clasificación de los trastornos mentales mas que, no obstante, sí es considerado en la psicopatología. Si deseas descubrir de qué manera el poder puede llegar a enfermar a alguien, prosigue leyendo.

Síndrome de Hubris, ¿de qué se trata?

El síndrome de Hubris, asimismo conocido como “la enfermedad del poder”, se pone de manifiesto en personas que se muestran muy, muy diferentes al encarnar situaciones de liderazgo. Implica cambios radicales en el carácter normal de personas al ocupar el puesto de un líder y se relaciona su surgimiento con el sentimiento de poder.

Este síndrome no es abordado por ningún manual diagnóstico clasificatorio de los trastornos mentales. No obstante, sí es identificado por sicólogos y siquiatras y es tratado por ellos en la práctica clínica.

Se identifica por avasallar con la ética de la persona que lo manifiesta estando al poder. Quien lo encarna, se muestra exageradamente orgulloso e indiferente, planta una actitud desdeñosa con respecto a el resto y hasta malévola.

Diríase que es una enfermedad aparejada con el poder ya que quienes la manifiestan son personas en el sitio de líderes, con otros a cargo, con respecto a los que se comportan con menosprecio y soberbia.

Quienes por vez primera describieron este cuadro fueron David Owen (expolítico) y Jonathan Davidson (siquiatra). Su invención tuvo la finalidad de describir el comportamiento insolente desmedido de ciertos políticos, si bien entonces se extendió a otros campos y disciplinas.

El perfil de alguien que lo sufre

Quien presenta manifestaciones del síndrome de Hubris se convierte al tomar el mando. Alguien así ocupa puestos que implican cierto poder o dominancia sobre otras personas: son políticos, jefes, directivos, aun personas con gran poder adquisitivo que creen tener el poder sobre otros sencillamente por su dinero.

Este síndrome viene a etiquetar un fenómeno que acostumbra a acontecer cuando alguien se halla al mando a lo largo de bastante tiempo. Lo que sucede es que el poder acaba por corromper a las personas, convirtiendo su forma de meditar y comportamientos. Deja el poder después de un tiempo entrever el lado más obscuro de una persona, destrozando su ética y sembrando soberbia y sensación de impunidad.

El campo en que ver las manifestaciones del síndrome de Hubris es más fácil, es en el de la política. En verdad, Davidson y Owen se tomaron la labor de identificar entre los presidentes de E.U. aquellos que habían manifestado peculiaridades del síndrome al que dieron nombre y descripción.

Al final, concluyeron que más de 5 de los expresidentes del ya mentado país habían manifestado los rasgos de esta condición, famosa como la enfermedad del poder.

Primordiales síntomas y manifestaciones del Síndrome de Hubris

Quien sufre de Hubris, presenta una serie de síntomas propios todos vinculados con su situación de poder y su liderazgo por sobre otras personas. Podríamos contar en los síntomas primordiales de esta condición:

  • Situar como principal objetivo el enaltecimiento del propio ego.
  • Presencia de una autoestima exageradamente elevada.
  • Acciones impetuosas.
  • Imprudencia.
  • Presentar demasiada confianza en uno mismo.
  • Menosprecio al resto de las personas.
  • Manifestación sin ningún género de pudor de sentimientos de superioridad.
  • Pérdida de vista de la ética y la moral.
  • Obsesión con la autoimagen.
  • Ningún género de consideración respecto de las ideas y/u creencias de otras personas.

Estos rasgos en los que la soberbia y la desconsideración abundan son los propios de alguien que manifiesta síndrome de Hubris. Como vas a poder ver, son personas que se muestran malévolas, creen ser los dueños de la verdad y se consideran impunes por sus actos atroces y de menosprecio cara el resto.

Causas y motivos desencadenantes

El síndrome de Hubris no se manifiesta de forma repentina en quienes ocupan cargos de poder. Esta condición va mostrando sus rasgos de forma progresiva, por esta razón se habla de personas a las que el poder poco a poco las intoxica.

En general, la secuencia es la siguiente: llega una persona al poder, alguien con una ideología y propósitos ciertos. Con el tiempo, y debido a la posibilidad de resolución sobre otras personas, la obediencia y la valía que otros le dan, la sensación de omnipotencia de estas personas persiste y su autoimagen se ensalza. Cuando son halagados, se genera un refuerzo de su autoestima y su actitud altiva se va a ver acentuada, perviviendo aún más.

Lo que termina por ocurrir en quienes tienen síndrome de Hubris es que su ego se expande, y terminan por dejar entrever un lado de su personalidad que el resto de las personas no conocía, manifestando los síntomas que fueron previamente mentados.

Podríamos decir que quien sufre del síndrome de Hubris se ve intoxicado por el poder. Esta sensación de omnipotencia asuela con todo indicio de bondad en ellos, dejando entrever soberbia, ambición e impunidad.

Lo que acostumbra a acontecer cuando alguien así pierde el poder es la caída en un cuadro depresivo. Quienes se obsesionan con el poder y la dominancia de esta forma, consideran ser los mejores e inclusive los únicos capaces para desempeñar eficazmente un rol de esas peculiaridades. Al final, acaban por caer en un cuadro de gran tristeza y vacío, tal y como si con la pérdida del poder perdiesen asimismo parte de sí.

En suma, a quien sufre de síndrome de Hubris, el poder lo envenena. Y , ¿conoces a algún líder con estas peculiaridades?.

Referencias bibliográficas

  • Mora, P. B. (dos mil veintiuno). Psicopatografía del Liderazgo. Gaceta del Instituto De España de Estudios Estratégicos, (dieciocho), trece-treinta y dos.
  • Owen, D. (dos mil ocho). Hubris syndrome. Clinical Medicine, 8(cuatro), cuatrocientos veintiocho.
  • Owen, D., & Davidson, J. (dos mil nueve). Hubris syndrome: An acquired personality disorder? A study of US Presidents and UK Prime Ministers over the last cien years. Brain, 132(cinco), mil trescientos noventa y seis-mil cuatrocientos seis.
  • Vilalta, J. (dos mil diecinueve). Síndrome de’hubris’ en neurocirugía. Rev. neurol.(Ed. impr.), doscientos veintidos-doscientos veintidos.

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